ANSIEDAD, LA CONSECUENCIA DEL CONFLICTO EN LA SALUD DE LOS COLOMBIANOSInvestigación apunta a que conflicto armado en el país sí tiene un alto impacto en la salud mental.
Una mujer lanza un grito para protestar por las personas que han desparecido por el conflicto armado. La Personería de Cali denunció un incremento del 22,4 % en la cifra de desaparecidos desde el 2008.
A pesar de que el conflicto colombiano ha durado unas cinco décadas, y aunque también se sabe que la población civil es una de las más afectadas, hasta el momento poco se ha hecho para establecer cuáles son los efectos reales del conflicto en la salud mental de quienes habitan las regiones más afectadas.Una de las razones del escaso conocimiento es que en la mayoría de investigaciones sobre el tema se evalúa a los veteranos de guerra y no a la población que vive en la zona.
No obstante, una investigación que se realizó en Colombia por parte de un grupo internacional de psicólogos y que fue publicada en la revista ‘Conflict and health’, parece dar un paso adelante en este sentido. De hecho es el estudio más ambicioso que hasta ahora se ha hecho en el país.La investigación consistió en analizar el estado de la salud mental de personas de los departamentos de Nariño, Cauca, Putumayo y Caquetá -zonas críticas en cuestión de orden público- que visitaban los puestos de asistencia de Médicos sin Frontera. En total, entre el 2010 y el 2011, se recopilaron unos 6.353 casos de personas mayores de 16 años. Las conclusiones apuntan a que el conflicto armado sí tiene un alto impacto en la salud mental que conlleva a enfermedades vinculadas a la ansiedad, como el sentimiento de una amenaza permanente, desórdenes del sueño o dificultades para dormir.
Riesgo de suicidioEn el texto también se resalta “el riesgo de suicidio dentro de la población civil afectada por el conflicto”.Sin embargo, el estudio encontró que “los desórdenes en la salud mental no están relacionados únicamente con la experiencia directa en el conflicto armado, pues tendencias al suicidio, a la depresión o a la agresión estaban relacionadas igualmente, o incluso en mayor proporción, a experiencias que no están asociadas directamente con el conflicto”.De hecho se detectó que la violencia personal (no vinculada con el conflicto) lleva generalmente a que se presenten síntomas como la impulsividad, la agresión y el abuso de substancias.
Aunque “el riesgo de suicidio está presente en todas las sociedades”, tal como se lo dijo el psicólogo británico Vaughan Bell a ‘BBC Mundo’, también es cierto que “en el caso de lugares que viven en conflicto armado como Colombia, el hecho de que haya más desintegraciones familiares, rupturas sociales y falta de acceso a los servicios estatales aumenta la vulnerabilidad de los grupos y disminuye los factores protectores o mecanismos de soporte, todo lo cual puede aumentar los riesgos de suicidio así como otros mecanismos de afrontamiento violentos".Bell, quien es profesor del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres, sostiene que precisamente por eso “es importante que las intervenciones y programas de tratamiento para las poblaciones afectadas no solo se enfoquen en el trauma sino que incluyan una gama de aspectos sociales y clínicos”.
Otras conclusionesPor lo general, en este tipo de indagaciones se considera que la edad es un factor determinante en los niveles de sicopatologías, es decir, se cree que las personas de edad más avanzada tienen un mayor riesgo de sufrir desórdenes mentales. Por el contrario, al menos en este estudio, la edad no fue un factor relevante.
Lo que sí encontraron fue diferencias en el tipo de problemas entre hombres y mujeres. Por ejemplo, luego de experiencias dentro del conflicto armado los hombres son más propensos a abusar del alcohol, lo mismo que a cometer actos agresivos, aunque lloran menos, porque es un comportamiento que culturalmente no es aceptado en el género masculino.Como todo estudio, este tiene sus limitaciones, sobre todo porque las conclusiones fueron sacadas luego de analizar un grupo específico, que fue el que consultó el sistema de salud.
LILIAN CORTINES ACOSTADentro del análisis quedó por fuera la población que no pudo acceder al sistema, bien sea porque no existe la costumbre de acudir a este tipo de ayuda profesional o debido a que no pudieron movilizarse hasta el lugar por no tener los recursos o, precisamente, porque el conflicto armado dificulta transitar por ciertas zonas.Con la información a la mano ahora el turno es para que el Gobierno tenga en cuenta esta información a la hora de diseñar políticas de atención a la población más vulnerable.

como imaginar que el conflicto por mas agano que sea a la poblacion afectada puede generar otros conflictos como la violencia entre géneros siendo así de esta manera las mujeres las mas afectadas.
ResponderEliminar